archivo ·「1973 」·

Me acordé que tengo puesto un anillo.
La costumbre, el uso de algo que cotidianamente se va perdiendo en las horas.
Me dijo que estaba en proceso de divorciarse y tuve una idea:

—Si te parece dámelo, y yo me pierdo de él donde vos digas.

Creí que iba a negarse.

—¿Para qué?
—Ése anillo te pesa un montón.

Quería que esté mejor.

Al final me lo dió y lo dejé en la lata sobre el escritorio,
en mi habitación.

El otro día lo encontré y alcancé a guardarlo en la valija.
Bajé en Maschwitsz, me esperaban en el Tres Puntas.

Después de la entrevista, podría regalarme una visita al parque.
Al pasar por la entrada recordé lo que me dijo.

No sé si lo hubiera entendido con otras palabras.
Las que dijo ella.
Tiré el anillo en la fuente.

 

 

 

 

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